No somos banco, ni cooperativa, ni asociación de ahorros, no somos una entidad de inter­me­diación financiera, somos una empresa legal que brinda asesoría en operaciones de custodia (no manejamos efectivo, ni creamos cuentas a clientes), solo velamos porque las cuentas para financiar transacciones de proyectos, estén respaldadas y la información sea cierta, asesorando en todo el proceso legal, desde la revisión del pacto de escrow, documento u objeto en un tercero de buena fe para asegurar el cumplimiento de un contrato.

 

De esta manera dotamos de seguridad jurídica a contratos en los que pueden quedar aspectos por determinar y se puede garantizar que unas concretas estipulaciones serán cumplidas con toda seguridad sin tener que recurrir a otros mecanismos legales.

 

Las cuentas  escrow se utiliza generalmente para operaciones de cierta envergadura como compra de bienes inmuebles, o sociedades y recientemente, se ha popularizado como sistema de protección contra el fraude, especialmente en transacciones en las que comprador y vendedor se encuentran a una cierta distancia o no hay una relación de confianza entre ellos, como pueden ser las compras por internet.

 

Un ejemplo puede ser la compra de un inmueble que tenga un embargo de la seguridad social por una determinada cantidad. Este tipo de “flecos” podría impedir el cierre de una operación. Mediante el escrow, se puede asegurar que esa deuda se pagará depositando su importe en una cuenta escrow (en un banco X). Normalmente el vendedor cumplirá con dicha obligación y en ese caso, se liberará la parte del importe de la compra que quedó reservada para dicho fin en una cuenta escrow. En caso de que no se cumpla, el importe de la cuenta escrow, es recuperado por el comprador. El rol de nosotros es que los participantes A, B, C cumplan con sus obligaciones.